
"yo soy un tipo como vos, /trabajo, me alimento, sudo un poco, /me dibujo pensamientos en los ojos, /me gusta la mujer, cuento los hijos, /trabajo un poco más, ando sin plata".
No se porqué, desde que desperté esta mañana, estoy pensando eso: "Yo soy un tipo como vos, /trabajo, me alimento, sudo un poco", parece el principio de un poema. ¿Pero como sigo?, ¿qué digo?, ¿qué tengo que decir?
La hora, se me hace tarde. Todo es un enorme reloj. Yo le dije a Luisa que vivir en Morón y trabajar en el centro es un infierno, que tendríamos que mudarnos más cerca del trabajo. Pero se lo dije hace mucho tiempo y se lo repito todos los días. Y ella escucha siempre como si fuera la primera vez. Pero ¿cómo hará Luisa para inventar tanta ternura todos los días?
Cuando vuelva le traeré dos rosas.
Si, ya se querida: que me alimente bien, que no me haga mala sangre, que me estarás esperando todo el día. Chau, Luisa.
"Yo soy un tipo como vos, /trabajo, me alimento, sudo un poco..." Este andén está quedando un poco chico ¿cómo entro ahora al tren si hay gente hasta en la puerta? Un empujón y ya está. Como todos los días. Vamos todos apretados, todos enlatados, todos para adentro. Pero claro. Tienen razón, sería ridículo entrar y decirle: Buenos días a cada pasajero. ¿Ridículo? pero hermoso.
En el campo lo hacen. Quisiera leer el diario, pero lo tengo debajo del brazo y no lo puedo mover. Según el reloj del tipo que está tomado de la agarradera, con un poco de suerte voy a llegar a tiempo.
Yo le dije a Luisa que Pepe necesita pantalones y zapatos nuevos. Ya es grande el chico, es un muchachito. Ella quería comprárselos, pero este mes no se puede. Porque si compramos pantalones y zapatos nuevos ¿cómo vamos a pagar la luz y el gas? Pero, ¿cómo hará Luisa para inventar tanta ternura todos los días? Cuando vuelva le llevaré dos rosas. Es un buen pensamiento.
- Perdón señor.
- No es nada.
Claro, el tipo tenía que bajar, el piso lleno de pies, alguno tenía que quedar debajo. Esta vez fue el mío. "el piso lleno de pies, /los espacios llenos de cuerpos, /el aire lleno de caras". Así tiene que seguir:"yo soy un tipo como vos"."Caigo después en la vereda, /me pisan la cabeza, no hago caso".
Ya le dije a Luisa que Perico necesita un sobretodo. Hace frío. El chico tiene frío. Ella quería comprárselo, pero este mes tampoco se pudo. Pero, ¿cómo hará Luisa para inventar tanta ternura todos los días? Cuando vuelva a casa le llevaré dos rosas. Es un buen pensamiento. Claro que es un buen pensamiento.
Ahora estoy en el Once. A esta hora la cola del 107 es larga, pero con un poco de suerte voy a llegar a tiempo a la oficina.
La oficina, la oficina, la oficina.-Pero no Gordo, ¿de dónde voy a sacar guita para prestarte? Pedir, pedir, siempre pedir. ¿Pedir? A Juan Martín hay que enseñarle a pedir para que Luisa no tenga que lavar tantos pañales. Pero ¿Cómo hará para inventar tanta ternura todos los días? Cuando vuelva le llevaré dos rosas. Es un buen pensamiento. Aunque a veces me parece que está más cansada que yo.
Que coma bien, que me alimente, que no me haga mala sangre. Ahora estoy almorzando. Un sándwich. Son las 4 de la tarde y si no me apuro voy a llegar tarde al otro trabajo. La oficina, la oficina, la oficina.
- Pero no ché, ¿otra colecta? ¿Todas las semanas pedir, pedir, sólo pedir? ¿Pedir? A Juan Cruz hay que enseñarle a pedir, para que Luisa no tenga que lavar tantos pañales. Pero ¿cómo hará para inventar tanta ternura todos los días? Cuando vuelva le llevaré dos rosas. Aunque a veces me parece que está mucho más cansada que yo.
Ahora es de noche. Estoy otra vez en Once. Ya se que no voy a conseguir asiento, pero cansado, apretado, humillado, y muchas otras cosas mas también terminadas en ado, por lo menos me queda el consuelo del regreso. "Quiero querer, /me duele el corazón cuando lo pienso", seguime hablando así,"Yo soy un tipo como vos"."Quiero querer /me duele el corazón cuando lo pienso./La ternura me vuelve más pavote".
Ya pasamos Ramos Mejia. Ahora puedo abrir el diario. Pero el de la mañana. Me han robado la vida. ¿Y quién me la devuelve? A vos te lo pregunto: ¿quién me la devuelve? "Me venden un buzón, /por ahí anda la cosa", seguime hablando así,"Yo soy un tipo como vos" "Me venden un buzón, / yo me doy cuenta./ Y espero no se qué, / no lo comprendo"
Llegamos a Morón. Por fin en casa.- Hola Luisa. Hoy pensé traerte dos rosas, ¿sabés?
Pero ¿cómo hacés para inventar tanta ternura todos los días?
Hoy pensé en traerte dos rosas. Perdoname solo te traigo tu cansancio y el mió. Son dos rosas. Y ahora lo comprendo. Así termina ese poema que empecé esta mañana: "Yo soy un tipo como vos / lo que se dice: un semejante".
HAMLET LIMA QUINTANA
Fuente: El texto pertenece al libro ANTOLOGOBIOGRAFÍA. Editorial Desde la Gente.

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